martes, 25 de septiembre de 2007

Menudo susto!

Esta mañana al venir de camino al trabajo en el coche y casi casi al volver la esquina del garaje una niño de unos 7 u 8 años ha salido como de la nada corriendo detrás de otro y he tenido que pegar el frenazo de mi vida. Bueno, después del susto (no ha sido en realidad para tanto porque su hermana (supongo), le había agarrado de la capucha del abrigo y lo había retenido a tiempo y además el coche ha frenado a cerca de 2 metros del niño, así que solo ha sido un susto de principiante con poca práctica...) y de que el corazón por poco no se me saliera por la boca, me he estado acordando de cuándo había sido la ultima (y la primera, de hecho) vez que había tenido que pegar un frenazo como ese, y me acuerdo perfectamente como si fuera hoy, verdad que tu también, Vir??? Sería o bien navidades o bien Semana Santa, pero hacía un frío de tres pares de narices y con mi seiscientos iba a llevar a Virginia a ver a su entonces novio y ahora marido (si que ha pasado tiempo, si), de hecho creo que yo iba a conocerle, porque esa debió ser la primera vez que nos vimos, no Kiki? El caso es que cuando llegamos a la curva de San Bartolome de Corneja nos salio UNA VACAAAAAAAAAA!!!! Madre mía que miedo pase, ahora me río, pero entre que iba acojonada porque lo de conducir no es que sea mi fuerte y que creo que tenía el carnet desde hacia poco tiempo... me pegue un susto de muerte!!!
Llegamos a Piedrahita sanas y salvas y aparcamos donde buenamente pudimos, bueno, más bien donde buenamente me atreví a hacerlo, aunque luego fue la odisea del siglo sacarlo de allí, pero bueno, lo que digo, que si lo de conducir no es mi fuerte, pues aparcar... menos. Creo que a Kiki aun le entra la risa al acordarse de aquel momento, si es que no se como me decidí a sacar el coche de allí, con lo cagada que soy!! Vamos, que quien me mandaría a mí... si lo pienso más me quedo allí esperando a que un alma caritativa me saque el coche sin que se caiga al precipicio (o a la cuneta), jejeje
Bueno, eso, que después del susto me he venido riendo una miaja acordándome de esos percances graciosos que me han pasado al volante... Por cierto, el viernes me habían cortado el camino a casa y tuve que inventarme una ruta alternativa, esa si que fue una aventura, jeje, menos mal que no había muchas opciones, que sino me llega el domingo y aun sigo dando vueltas, o eso o se me acaba la gasolina del deposito, porque sí, todavía no he echado nunca gasolina sola (risas varias), soy una pazguata y lo tiene que hacer Jorge, pero es que voy poco a poco, bastante cambio ha sido lo de tener que venir conduciendo como para que encima haya que echar gasolina, hombre ya!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si que me acuerdo de la vaca, del seiscientos, y del tour por Piedrahita para no tener que hacer maniobras con el coche y por supuesto del frio que hizo esa Semana Santa. Kiki seguro que también, vamos que dice que nunca ha pasado tanto frío. Yo también me echado unas risas recordando.
Besitos
Vir.

Beatriz dijo...

Que bueno, una vaca! Cómo se nota que no soy de pueblo. Hace que no veo unas vaquitas.... bufff, desde que estuve en IRlanda, auqnue allí es normal, hay más vacas que gente.

Practicando es como se aprende, auqnue viendo el post yo me pensaría montarme contigo, jejeejje (es broma)

Saludos

KIKI dijo...

Jajajajaja

Por supuesto que me acuerdo de esa semana santa. No he pasado mas frio en mi vida.....con decir que dormia con el plumas puesto lo digo todo!!!!!!

Y por supuesto que tambien me he echado unas risas acordandome del percance de la vaca, anda que no ha dado juego la dichosa vaca y que diste la vuelta a todo Piedrahita por no hacer dos maniobras con el seiscientos.

Un abrazo